Antes de pedir un préstamo: una cuenta de diez minutos

Un préstamo se devuelve con los ingresos de los próximos meses. Con los extractos de tu cuenta y diez minutos puedes saber si la cuota cabe de verdad o si te va a obligar a pedir otra vez dentro de poco.

Revisado el por el equipo de Kreditiweb

Qué necesitas tener delante

  • Los movimientos de tu cuenta de los tres últimos meses. Sirven los de la aplicación del banco.
  • Tus nóminas, recibos de pensión o facturas emitidas en ese periodo, si trabajas por cuenta propia.
  • La lista de lo que ya debes: cada préstamo o tarjeta con su cuota y la fecha en que termina.

Trabaja con cifras reales, no con las que te gustaría tener. Si un mes cobraste menos, cuéntalo también, porque el presupuesto tiene que aguantar los meses flojos.

El método en cinco pasos

  1. Ingresos netos regulares

    Lo que entra en tu cuenta cada mes de forma estable. Si varía, usa el mes más bajo de los tres. No cuentes pagas extra ni ingresos que no están asegurados.

  2. Gastos fijos

    Alquiler o hipoteca, suministros, teléfono, transporte, seguros, cuotas de colegio o guardería. Salen solos cada mes.

  3. Gastos variables

    Comida, farmacia, ropa, ocio. Haz la media de los tres meses a partir de los pagos con tarjeta y las retiradas de efectivo. Suele salir más de lo que uno calcula de memoria.

  4. Deudas que ya pagas

    Todas las cuotas: préstamos, tarjetas aplazadas, compras financiadas, lo que debas a familiares con un compromiso de pago.

  5. Margen

    Ingresos menos los tres bloques anteriores. De ese margen tiene que salir la nueva cuota, y aun así debe quedar algo para imprevistos.

Un ejemplo con números

Un hogar de ejemplo, con cifras inventadas pero corrientes, necesita 300 € para reparar la caldera. Este es su mes tipo:

Presupuesto mensual del hogar de ejemplo
Ingresos netos 1.650,00 €
Alquiler −690,00 €
Luz, agua y gas −95,00 €
Móvil e internet −45,00 €
Transporte −60,00 €
Seguros −25,00 €
Total gastos fijos −915,00 €
Alimentación y limpieza −290,00 €
Farmacia y cuidado personal −40,00 €
Ropa, ocio y otros −90,00 €
Total gastos variables −420,00 €
Cuota de una tarjeta −60,00 €
Margen del mes 255,00 €

Tres formas de pagar los 300 €

En un solo pago a 30 días. Un micropréstamo de 300 € supondría devolver 322,50 € de golpe. El margen del mes es de 255,00 €, así que faltarían 67,50 €. Solo encajaría si ese mes entrara un dinero seguro y extra, como una fianza que te devuelven.

En 6 cuotas. Cuota de 52,75 € e intereses totales de 16,48 €. Las deudas pasarían a ser el 6,83 % de los ingresos y quedarían libres 202,25 € al mes.

En 12 cuotas. Cuota de 27,59 € e intereses totales de 31,07 €. Las deudas pasarían a ser el 5,31 % de los ingresos y quedarían libres 227,41 € al mes.

Cuotas e intereses calculados con la tarifa KW-T 2026.09 de Kreditiweb, sin comisiones.

Las dos opciones a plazos pasan la referencia de abajo. La de 6 meses cuesta menos intereses; la de 12 deja más margen cada mes. Con ingresos que varían, suele ser más seguro el margen que el ahorro de intereses.

Ahora el mismo gasto en un hogar con 40,00 € de margen: a 6 meses faltarían 12,75 € cada mes y a 12 meses quedarían 12,41 €. Ninguna opción es prudente. Antes que un préstamo, toca revisar gastos, aplazar la reparación si se puede o pedir ayuda.

Una referencia prudente para la cuota

No hay una norma legal que diga cuánto puedes dedicar a deudas. La referencia que usamos en esta guía es conservadora y tiene dos partes:

  • Todas tus cuotas de deuda juntas no deberían pasar del 30 % de tus ingresos netos.
  • Después de pagar gastos y cuotas, debería quedarte libre al menos un 10 % de los ingresos. En el ejemplo, 165,00 € al mes.

La primera parte protege frente al exceso de deuda y la segunda frente al imprevisto que convierte una cuota asumible en un retraso. Si solo pasas una de las dos, la respuesta es no.

Antes de pedir, busca una salida sin intereses

  • Esperar y ahorrar. Con el margen del hogar de ejemplo, en dos meses reunirías 510,00 €. Si el gasto puede esperar, no cuesta nada.
  • Fraccionar con quien te cobra. Pregunta al taller, a la tienda o a la empresa del recibo si acepta el pago en dos o tres veces sin intereses. Algunas lo aceptan para importes pequeños, y preguntar es gratis.
  • Recortar lo que ya no usas. Repasa en los extractos las suscripciones y cargos periódicos. Lo que liberes cada mes suma margen para siempre, no solo para este gasto.

Si después de esto el préstamo sigue siendo la opción razonable, elige el plazo que deja margen en los meses flojos, aunque cueste algo más de intereses.

Señales de que es mejor no pedir

  • Quieres el préstamo para pagar otra deuda o una cuota que ya no llegas a cubrir.
  • En dos de los tres últimos meses gastaste más de lo que ingresaste.
  • Es la segunda o tercera vez este año que necesitas dinero para el mismo tipo de gasto.
  • La devolución depende de un ingreso que no es seguro: una venta, un trabajo pendiente de confirmar, un préstamo de otra persona.
  • Ya tienes algún pago atrasado o recibos devueltos.

Cualquiera de estas señales apunta a un desajuste que un préstamo no arregla. Como mucho lo aplaza, y con intereses. En esos casos lo útil es ordenar las cuentas con ayuda.

Dónde pedir ayuda gratuita

  • Oficinas Municipales de Información al Consumidor (OMIC). Dependen de los ayuntamientos e informan sobre contratos, deudas y reclamaciones. El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 publica el directorio de todas en su Centro de Información y Documentación del Consumo (CIDOC).
  • Servicios de consumo de tu comunidad autónoma, que atienden consultas y tramitan reclamaciones.
  • Servicios sociales de tu ayuntamiento, si el desajuste afecta a gastos básicos como la vivienda, la luz o la comida.

Si ya tienes un préstamo con nosotros y ves que no vas a llegar, avísanos antes del vencimiento. Te explicamos las opciones en si no puedes pagar, y ninguna consiste en darte otro préstamo.

Si la cuenta sale bien y decides pedir, el prestamista hará su propia comprobación. Qué revisa y por qué lo explicamos en la evaluación de solvencia.

Fuentes y normas citadas